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Koinobori

miércoles, 9 de marzo de 2016

El concepto de AURA


"El desarrollo en el siglo XX de una técnica de estudio científico del aura humana ha sido un importante paso en esta dirección. Nuestra interpretación de la palabra Aura es la de un complejo de campos electromagnéticos y lumínicos con sus relaciones de información, asociados con el cuerpo físico de un ser humano. Es como un escudo con diferentes capas que existe alrededor del cuerpo, que acepta materia e información del ambiente, y refleja los procesos físicos sicológicos y espirituales de una persona" (Fernando Sánchez Quintana - Aura y Ciencia)

sábado, 5 de marzo de 2016

Comparando Paradigmas




"Cada siglo, cada milenio formula su propia visión de la Realidad; un modelo que describe el funcionamiento de nuestro mundo. Este conjunto de ideas y leyes se denomina Paradigma.
 En particular, un paradigma científico es un grupo de puntos de vista y datos experimentales, ampliamente aceptados, que describen la Realidad. En un sentido más amplio, un paradigma puede ser definido como la constelación de creencias, valores y técnicas compartidos por los miembros de una comunidad científica determinada. Algunos paradigmas son de naturaleza filosófica, y son muy generales en su forma de abarcar la Realidad; otros gobiernan el pensamiento científico en áreas más específicas y circunscritas de investigación. Mirando hacia atrás, en los cinco últimos siglos, podemos ver el cambio en los paradigmas científicos prácticamente de una forma simultánea al comienzo de cada nuevo siglo.
Durante los tres últimos siglos, la ciencia de Occidente ha sido dominada por el paradigma Newtoniano-Cartesiano, un sistema de pensamiento basado en el trabajo del genio británico Isaac Newton y el filósofo francés Rene Descartes. Utilizando este modelo, los físicos han realizado asombrosos progresos, obteniendo gran reputación entre las demás disciplinas científicas. El universo mecanicista de Newton es un universo de materia sólida descansando en un espacio vacío absoluto. La distinción entre materia y espacio es clara y sin ambigüedades. El tiempo es absolutamente autónomo e independiente del mundo material, mostrando un uniforme e inalterable flujo del pasado al futuro, a través del presente. Las leyes de la mecánica y el estado inicial describen totalmente el comportamiento y la vida pasada de cualquier objeto, ya sea átomo, partícula o planeta. La imagen resultante del universo es la de un inmenso reloj completamente determinado.
Otro impacto en la manera occidental de pensar vino de las ideas de Rene Descartes, que formuló el concepto del dualismo absoluto entre la mente (res cogitans) y la materia (res extensa). El resultado es la creencia de que el mundo material se puede describir objetivamente, sin referencia al ser humano. Existía un claro límite entre el mundo físico, con sus leyes objetivas, y el ser humano con su psicología; su comportamiento personal y social. Los seres humanos se proclamaron como observadores independientes, viviendo en un universo con sus cuerpos físicos y participando en su funcionamiento como unos sujetos mecánicos.
En el siglo XX el paradigma físico cambió dramáticamente. Los trabajos del genio Albert Einstein y el posterior desarrollo del paradigma cuántico, no solo crearon la nueva visión de la realidad, sino que probaron su veracidad en el incontestable hecho de la revolución tecnológica de cuyos resultados nos beneficiamos en nuestra vida diaria3. Otra gran transformación se produjo a partir de los trabajos del premio Nobel Ilya Prigogine4 y otros grandes pensadores, que crearon una visión de nuestro mundo como un conjunto de sistemas de comunicación abiertos al intercambio de energía e información con cada uno de los demás sistemas y con el universo ilimitado.
Se ha demostrado que el modelo de objetos independientes interactuando solo debido a la gravedad y las colisiones, es el primer estadio del entendimiento, una simple ojeada a lo lejano, y que cuanto más cerca estamos del objeto observado, podemos ver detalles más sutiles de su complicado comportamiento, y más difícil es describir dichos detalles en términos científicos.
 Y lo que manifiesta mayor dificultad, es la comprensión del funcionamiento del ser humano y de su conciencia. El siglo XX fue un siglo de revolución en física; el siglo XXI será el siglo de la revolución en el estudio de la conciencia, estudio que combina las ideas de la física la biología y la espiritualidad."

(Del libro Aura y Ciencia – Fernando Sánchez Quintana)